Conclusión del curso

"Vemos con los ojos, pero también con el cerebro" Oliver Sacks. 
Si bien está frase fue aplicada por el neurólogo británico en la disciplina que desempeña, es aplicable a la rama de la etimología. Pues el mismo está envuelto en ella, siendo neurología un término derivado del griego νεῦρον(nervio), es decir, aquello que comunica los sentimientos y construye los pensamientos. Me remito a esa cita porque, gracias al estudio primera de la cultura e historia y después de las lenguas respectivas, los antiguos griegos y romanos nos dieron no solo conocimiento, sino una forma de ver la realidad que nos rodea. 
Ya que el cerebro es parte fundamental para observar y analizar, además de ser el encargado de expresar los pensamientos, funge como el mediador de nuestros sentados, y todo este proceso es traducido al lenguaje proveniente de dichas civilizaciones. Cronológicamente hablando, los griegos comenzaron con una explosión de experimentación, resultando de ahí artes y ciencias al por mayor, después, con su carácter bélico, los romanos tomarían lo mejor de ellos, y lo adjuntarían con su latín. De esa mezcla, en grandes rasgos, deriva nuestra lengua. 
El conocer los métodos de creación y comunicación en griego no es sólo una práctica recreativa, sino una herramienta por la cual podemos construir concepciones nuevas del mudo, ya que conocemos las bases con el que se han creado palabras e idiomas enteros, así alcanzamos una dimensión en la cual el lenguaje no es sólo un fin sino el inicio del pensamiento. Si nombramos lo que nos rodea como lo hacemos es gracias a la visión de la Antigua Grecia, y desde entonces nuestros procesos cognoscitivos del lenguaje están ligados a ellos, por el resto de nuestra vida. 
No es sólo importante la función actual del griego y latín antiguos como datos enciclopédicos, es además una fuerza con la que se interpreta el lenguaje. Cada profesión tiene tecnicismos, pero todos ellos se hablan en estos dos idiomas, así que su conocimiento y práctica nos acercan a un nivel de divulgación e indagación en el que cada término tiene una razón, e incluso, si así lo juzgamos una sinrazón, un error de interpretación, que, como profesionales, debemos proponer un cambio fundamentado y accesible. 
El circuito llevado a cabo entre estos dos idiomas me ha ayudado a reconocerme como individuo resultante de un gran bagaje histórico, y de uno necesario de analizar, no para saber más, para reconocer todos los mundos que caben en el mundo gracias a la variedad de lenguas y pensamientos.

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